Van camino a una realidadpdf button

Roberto Alejandro Distel*

pasturas perennesLas pasturas se están convirtiendo, en forma definitiva, en una realidad. Así lo está determinando, a nivel regional, no solo la variabilidad climática y la necesidad de recuperar tierras degradadas, sino también el precio de los insumos derivados del combustible fósil.

En un contexto caracterizado por escasez y variabilidad en las precipitaciones, suelos agotados, y elevados precios de los insumos, basar la actividad agropecuaria en cultivos anuales para pastoreo o cosecha (trigo, sorgo, avena, cebada y otros) es altamente riesgoso, tanto en términos ecológicos como económicos.

En contraposición, las pasturas perennes (pasto llorón, agropiro, mijo perenne, digitaria, etc.) producen en forma relativamente estable raciones baratas, sin la necesidad de laboreo y/o siembra continua que, potencialmente, conlleva riesgos de degradación del suelo y a una alta dependencia de insumos (agroquímicos, combustible).

Vale aclarar que la argumentación precedente no concibe el reemplazo total de cultivos anuales por cultivos perennes.

La diversificación constituye un determinante importante de la sostenibilidad ecológica y económica de los sistemas agropecuarios.

Por otra parte, los cultivos anuales son necesarios para complementar cadenas de pastoreo.

El nivel adecuado de ocupación del campo con pasturas perennes cabría esperar que varíe en cada caso particular. No obstante, y como regla general, cuanto más escasas y variables las precipitaciones y peor la calidad de los suelos, mayor debería ser la ocupación del campo con pasturas perennes.

La introducción de pasturas perennes convendría realizarla en forma gradual, particularmente ante la falta de experiencia con las mismas. El establecimiento exitoso de pasturas perennes requiere de la aplicación de un paquete tecnológico, adaptable a cada situación particular.

Una vez logradas las pasturas perennes, la productividad y persistencia de las mismas depende del manejo del pastoreo, tanto en términos de carga animal como de períodos de utilización y descanso.

Los ambientes caracterizados por la variabilidad en las precipitaciones requieren de una carga animal flexible, para poder amoldarla a las variaciones en la disponibilidad de pasto en el transcurso del tiempo.

Trabajos en el tema destacan el beneficio potencial de la estrategia de flexibilización de la carga sobre la productividad y persistencia de las pasturas, la condición corporal de los vientres, la supervivencia de los animales, el peso al destete, los kilos destetados por vientre en producción, el resultado económico y el nivel de riesgo del negocio.

Por otra parte, el uso prudente de las pasturas exige descansos apropiados luego del pastoreo, para posibilitar la recuperación de los pastos. La forma de lograrlo es mediante un sistema de pastoreo rotativo flexible y adaptativo.

En síntesis, la producción agropecuaria regional ha estado históricamente sujeta a los vaivenes del clima y del precio de productos e insumos.

Esta situación se ha agravado en tiempos recientes por el incremento marcado en el precio de insumos derivados del combustible fósil.

En este nuevo contexto, una ganadería ahorrativa, basada en la utilización de pasturas perennes, emerge como una necesidad para disminuir riesgos ecológicos y económicos, y para apuntalar la viabilidad de las explotaciones agropecuarias regionales.

* Dr. Roberto A. Distel, docente del departamento de Agronomía de la UNS e investigador del CERZOS en el CONICET Bahía Blanca.

 

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