Viviana Echenique *

En Junio de 2014 asumí la dirección del CERZOS. Han pasado ocho meses y comienza un nuevo año con varios desafíos por delante. Si bien para acceder al cargo se debe presentar un plan institucional, haciendo una proyección de lo que se espera lograr de la Institución en el mediano y largo plazo, al principio uno se ve abrumado con una serie de nuevas cuestiones administrativas que debe conocer, reuniones a las que asistir y un sinfín de cotidianeidades a resolver. Los desafíos a mediano o largo plazo quedan momentáneamente en un limbo lejano, inaccesible y olvidado. Pero, luego de esa desaceleración inicial y al comienzo de un nuevo año, con una rutina establecida, ya desde una posición más cercana y realista, llega el tiempo de planificar. ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo vamos a contribuir al desarrollo del país desde nuestra Institución? ¿Qué y cómo podemos contribuir al desarrollo de nuevos conocimientos? ¿Cómo deberán ser los nuevos recursos humanos que van a continuar nuestra tarea, dándole continuidad a la misión y a la Institución para aportar al desarrollo de la región y del país? ¿Qué alianzas debemos realizar para que esto sea más efectivo? ¿Cuáles son los temas que contribuirán al desarrollo de la región? ¿Cómo se articulará nuestro plan estratégico con el del CCT (Centro Científico Tecnológico), del cual somos parte? ¿Cómo incrementar la interacción con la Universidad?

Como todos sabemos, el ámbito de acción del CERZOS es el agropecuario, con énfasis en aspectos de sustentabilidad y productividad de sistemas ecológicos dentro de la región Semiárida de la Argentina, abarcando áreas cultivables y no cultivables. En los últimos años, sin embargo, se han incorporado temas de biotecnología que se han sumado a los ya tradicionales, para aportar a las áreas de competencia, como el mejoramiento de cultivos, poblaciones vegetales y recursos genéticos, la producción de especies hortícolas y otros que suponen nuevos desafíos, como la utilización de hongos con distintos fines comerciales y de algas para la producción de biocombustibles. Estos temas se han ido incorporando a medida que nuevos investigadores con experiencia en los mismos han pasado a formar parte del CERZOS. Esta es la situación actual, febrero de 2015. ¿Cuáles deben ser las prioridades de un instituto dedicado a la investigación agropecuaria para los siguientes 15 años?

Primero debemos analizar el contexto en el cual nos encontramos inmersos.

A nivel global, el mundo está experimentando un rapidísimo proceso de cambio. Las transformaciones estructurales a las que estamos asistiendo afectan a variables tan diversas como la nueva geografía del comercio, las inversiones y la tecnología, el reparto del poder económico y político a escala global, la rivalidad por el acceso a los recursos naturales y energéticos, el envejecimiento de la población mundial y la cada vez más desigual distribución de la renta dentro de los países. Surgen nuevos problemas, nuevos retos, nuevas oportunidades. A comienzos de 2009, en un informe que presentó el Secretario General de las Naciones Unidas a la Comisión de Población y Desarrollo durante su 42º período de sesiones, se expresa una opinión pormenorizada acerca de la relación entre población, desarrollo, emisiones de gases de efecto invernadero y cambio climático. El informe, preparado por la División de Población, vincula el rápido crecimiento de la población mundial en el siglo XX con un crecimiento aún más rápido de las poblaciones urbanas, la producción, las tierras cultivadas, el uso de agua y el consumo de energía. El informe indica que esas tendencias, "en su conjunto, están teniendo efectos sin precedentes sobre el medio ambiente, causando el cambio climático, la degradación de los suelos y la pérdida de diversidad biológica".

En este contexto, para que la agricultura pueda contribuir al logro de la seguridad alimentaria mundial y abastecer de materias primas a la producción de bienes no alimentarios, se requiere incrementar sus rendimientos, los cuales hoy en día son inferiores a los requeridos para abastecer en calidad y cantidad la demanda de alimentos a nivel global. Pero, a su vez, deben mejorarse las plantas para que puedan rendir en las nuevas condiciones ambientales, con nuevas plagas y enfermedades, con menos agua, en suelos en algunos casos empobrecidos. Para ello, es importante estar al tanto y utilizar todas las nuevas herramientas que la biotecnología ofrece, pero también es importante implementar políticas proactivas para afrontar el principal desafío, que es "lograr una agricultura competitiva y sustentable". También tenemos que tener en cuenta que nuestra región no es de las más productivas a nivel nacional y la carne y los granos de los productores locales compiten desventajosamente con los generados en regiones más productivas, seguras y más cercanas a los puertos.

Bueno, este es el lugar en que estamos en el 2015, un Instituto con un excelente capital humano, buenos proyectos, un nuevo año, una nueva gestión y muchos desafíos. Solo tenemos que trabajar, con entusiasmo y actitud colaborativa en beneficio de todos.

*Dra. Viviana Echenique, Directora del CERZOS (CONICET-UNS) y profesora del Depto. de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur.

 

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