Freda E. Anderson

Las plantas exóticas invasoras son especies cuya introducción y/o diseminación fuera de su área de distribución natural, pasada o presente, constituye una amenaza para la diversidad biológica. Como tales, estarían alcanzadas también por el concepto amplio de malezas, es decir aquellas plantas que en determinadas circunstancias nos resultan molestas, perjudiciales o indeseables. El término malezas suele relacionarse con especies que interfieren con los cultivos y causan pérdidas económicas a la agricultura, sin embargo hay también malezas que causan serios perjuicios en áreas naturales y cuyo impacto negativo muchas veces pasa inadvertido o resulta difícil de cuantificar en términos económicos. Las llamadas malezas ambientales pueden por ejemplo reemplazar parte de la flora nativa de un lugar y afectar en consecuencia a insectos, pájaros y microorganismos que dependen de ella, produciendo una disminución en la biodiversidad de ese sitio. Esto a su vez puede alterar el reciclaje de nutrientes, la conservación del suelo, la polinización, la dispersión de semillas y otros procesos naturales de los cuales muchas veces dependemos sin saberlo.

 

Es de esperar que los problemas generados por malezas aumenten con el tiempo. Por un lado, el control de las malezas agrícolas se enfrenta con los efectos negativos de los herbicidas químicos sobre la salud y el ambiente (que determina la necesidad de reemplazarlos o reducir su aplicación) y el desafío de la aparición de biotipos resistentes. Por otro, se estima que los riesgos y problemas de la invasión de especies exóticas incrementarán debido al cambio climático y al aumento global del comercio, el transporte y el turismo. Ante esta situación, existe un consenso creciente sobre la necesidad de buscar nuevas alternativas de control que resulten efectivas y además sostenibles y ambientalmente amigables.  

 
El control biológico es una de las opciones disponibles. Se basa en la utilización de enemigos naturales de las malezas, seleccionados y manipulados sobre bases científicas, para reducir sus densidades poblacionales por debajo de un umbral de daño económico o ambiental. Existen distintas formas de control biológico: a) Clásico: usado para el control de malezas exóticas, consiste en la introducción intencional de uno o varios enemigos naturales específicos, también exóticos, en general del mismo origen geográfico que la maleza. Con esta introducción se busca reducir la ventaja competitiva que la ausencia de enemigos naturales le confiere a la especie exótica frente a la flora nativa del lugar. Una vez establecidos los agentes introducidos, el proceso de control es autosustentable e idealmente no requiere de nuevas introducciones y resulta permanente. b) Inundativo: consiste en la multiplicación masiva de enemigos naturales nativos o residentes para ser liberados en grandes cantidades “inundando” la población de la maleza que se desea controlar. Los bioherbicidas, forman parte de este tipo de control. Su efecto es temporario y suele requerir sucesivas aplicaciones. c) Conservativo y /o de fomento: consiste en intervenir en el sistema para facilitar la acción de enemigos naturales ya presentes, mediante prácticas de manejo que vuelvan a las malezas más vulnerables a su acción (cortes, aplicación de herbicidas a dosis bajas) o que favorezcan la acción de insectos (cultivo o cuidado de especies  refugio) o patógenos (introducción de inóculo cuando las condiciones ambientales son propicias para la enfermedad).


El control biológico de malezas es una herramienta sub-explotada en nuestro país. Con el objeto de analizar el estado actual y las perspectivas del control biológico de malezas y/o plantas invasoras en Argentina y países vecinos, en el mes de julio del corriente año, se llevó a cabo el “1er TALLER DE MANEJO DE MALEZAS y PLANTAS INVASORAS. El control biológico como alternativa” con sede en la Universidad Nacional de Hurlingham, y la organización de la FuEDEI (Fundación para el Estudio de Especies Invasivas), el CERZOS y el Instituto de Biotecnología de dicha universidad. Un detalle de las conferencias dictadas, las instituciones y personas participantes y las conclusiones a las que se arribaron, puede consultarse en la página de la FuEDEI (ww.fuedei.org).

Este taller propició el intercambio de información y experiencias además del debate entre investigadores que trabajan en el tema, profesionales y estudiantes. Durante las charlas se lamentó que la práctica del control biológico se hubiese discontinuado, cuando Argentina fue un país pionero en el mundo en su implementación (contra cardos y yuyo esqueleto en los años 1980s). La posibilidad de la re-adopción de esta forma de control fue recibida con mucho entusiasmo. Una opción en este sentido sería utilizar el llamado “camino corto” y aprovechar la experiencia de otros países que hayan controlado exitosamente alguna especie que también sea un problema en Argentina y para la cual ya estén disponibles los controladores biológicos, a los cuales se podría acceder a través de cooperación internacional. Este procedimiento representaría un ahorro de tiempo y dinero, además de ofrecer buenas chances de éxito. Los tamariscos (Tamarix spp.), son arbustos exóticos que invaden los sistemas ribereños y de humedales de las zonas áridas y semiáridas del interior y de la costa de Argentina, que sin dudas constituirían buenas especies blanco para retomar la aplicación del control biológico clásico. Por otro lado, ya se están desarrollando investigaciones para evaluar la factibilidad de incorporar patógenos fúngicos (Universidad Nacional de Río Cuarto y CERZOS) e insectos (FuEDEI) a planes de manejo integrado de malezas en distintas regiones del país.

De lo expuesto surge entonces que se están dando pasos firmes en pos de la aplicación del control biológico de malezas en Argentina. Sin embargo, sigue siendo una práctica que, quizás por desconocimiento, genera cierta desconfianza no sólo en el público, sino también a veces en el ámbito académico y entre decisores ambientales. Es por eso que, con el fin de difundir el conocimiento del control biológico de malezas, desde la FuEDEI y el CERZOS estamos realizando distintas actividades: la organización de un curso de postgrado que hemos dictado ya en la FCEyN de la UBA y que se dictará en otras universidades e instituciones científicas del país, el ciclo de talleres mencionado más arriba, el dictado de charlas y la publicación de artículos de divulgación. Ésta es una contribución en ese sentido.

*Dra. Freda Anderson, Profesional Principal CERZOS

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