Carlos Zotelo*

  El cambio climático es una de las principales amenazas a la que se enfrenta la sociedad moderna. A sus conocidos efectos (calentamiento global), se suma la desmedida demanda por los recursos naturales, agravando el panorama y focalizando la discusión en el sector energético.

El consumo de energía a nivel mundial se acelera. Entre 1973 y 2004 aumentó 67%, y entre 2004 y 2014, 60%. Aunque se han diseñado tecnologías que permiten un aprovechamiento integral de la energía, sólo son accesibles a pequeña escala, altos costos y por países desarrollados.
En Argentina la distribución del consumo ha presentado sus particularidades en los últimos 40 años. El gas natural se ha convertido en el actor principal de la matriz energética y el sector residencial en el dominante dentro de este componente, por su demanda (33%).
Existe una alta correlación inversa entre la temperatura media y el consumo de gas convirtiendo a los valores térmicos en indicadores significativos de la demanda residencial. Dado que el consumo es el resultado de alteraciones de los hábitos socioeconómicos, distribución del ingreso o grado de desarrollo, el empleo de temperaturas debe ponderarse por número de habitantes y/o Índice de Bienestar Económico Sostenible. Nuestro modelo de predicción de demanda residencial de gases el primero en el país que estima la distribución de consumos futuros combinando variables socioeconómicas y climáticas.
La demanda residencial del sur de la Provincia de Bs As representa el 3.4% del total del país. La de Bahía Blanca, el 2.8%. Esta región recibe la influencia directa de aire frío del Atlántico sur, que al ingresar al territorio permanece contenido por el sistema serrano Ventania. Las irrupciones de aire frío producen máximas inferiores a10 grados al menos 6 veces por año. Puntualmente en Bahía Blanca, cuando la temperatura mínima diaria es inferior a 5ºC y la media no supera los 10ºC, el consumo residencial excede el doble respecto a condiciones de confort.
Los resultados muestran un alto grado de ajuste entre las proyecciones del modelo y las observaciones para Bahía Blanca (94.2%) tanto a escala mensual como trimestral.
El uso responsable y eficiente de la energía, el abuso indiscriminado de los recursos naturales, del medioambiente y el cambio climático ubican al ser humano en el foco de la problemática. Es hora de crecer como especie y aceptar el desafío de ser creadores de nuestro propio futuro.

Figura 1. Demanda de gas residencial a nivel país en 1993 (azul), 2003 (rojo) y 2013 (verde). Se observa un notorio aumento de la estacionalidad con el paso de las décadas. Fuente: Secretaría de Energía de la Nación

Tabla 1. Distribución de la matriz energética argentina entre 1970 – 2009. Fuente: Secretaría de Energía de la Nación

Tabla 2: Performance del modelo propuesto en cada subzona tarifaria para el período 1993 – 2014: Metropolitana, Bs As Norte (BsAs N), Centro, Cuyo, Litoral ,Bs As, Bahía Blanca, Neuquén (NQN) y Bs As Sur (BsAs S).

*Lic. Carlos Zotelo, Profesional del CERZOS (CONICET-UNS).

 

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