El cultivo de colza en Argentina y en el mundo

Soledad Ureta*pdf button

La colza (Brassica napus) es una especie oleaginosa de ciclo inverno primaveral, a diferencia de la mayoría de los cultivos oleaginosos, que son de ciclo estival. El aceite de colza es un producto de alta calidad dentro del listado de aceites vegetales, exhibiendo como una de sus principales características la proporción de ácidos grasos que la conforman. Es rico en vitamina A y contiene un alto porcentaje de ácidos grasos no saturados simples. Junto al pescado de mar, el aceite de colza es una de las fuentes importantes de ácido linolénico, que también se conoce como ácido graso Omega-3.

El principal productor mundial es la Unión Europea con 10,5 millones de toneladas. En Argentina el área de mayor difusión es la provincia de Buenos Aires con 14 mil hectáreas (Figura 1a). Algunas limitaciones que pueden ser adjudicadas a la difusión de este cultivo son su competencia con el trigo, ya que ambos tienen períodos de ocupación similar y la inexistencia de herbicidas selectivos que permitan diferenciarlo de la maleza de nombre común nabo (Brassica rapa). Son parientes muy cercanos, con la diferencia que esta última contiene ácido erúcico, tóxico para el consumo humano y motivo de reducciones de precio en la comercialización. Esta circunstancia ha sido la causa principal por lo que fracasó su difusión en la región este - sudeste de la provincia de Entre Ríos donde el cultivo de trigo presenta altos riesgos a enfermedades fúngicas, especialmente Fusarium y mancha amarilla, y la colza podría ser una alternativa válida. En las zonas en las que durante el invierno sólo se cultivan trigo y cebada, la colza constituye una alternativa de diversificación para enriquecer el esquema de rotación. Por su mayor rusticidad, la colza puede rendir bien en suelos menos aptos para estos cereales, y en siembras tempranas o intermedias, permite la realización de cultivos de segunda e introduce una variante a la rotación actual, limitada a trigo-girasol. Asimismo la colza por su ciclo invierno-primaveral (Figura 1b) accede al mercado en otra época del año por lo que abastecería a la industria en un momento en que está inactiva dado que no se superpone con las otras oleaginosas. En Argentina el cultivo tuvo por diferentes motivos, una evolución muy dispar, no pudiendo en verdad tener un despegue definitivo. Según el sistema de información agrícola nacional, en el año 1978/79 se sembraron a nivel país 6.300 has, en tanto que la última campaña (2012/13) se alcanzaron 86.900 has, la mayor superficie hasta el momento. En términos económicos el precio de la colza resulta atractivo por su baja intervención con retenciones de solo el 10%. Las restricciones al comercio de distintos productos, especialmente trigo y las retenciones de otros productos han alentado a la colza en la última campaña. En los primeros dos meses del 2013 las exportaciones de colza se incrementaron en un 858% comparando con el mismo período del año anterior, alcanzando las 77.486 toneladas según datos de SENASA. En la producción mundial de granos, la colza ocupa el segundo lugar en el mundo, después de la soja, como proveedora de aceite para alimentación y como combustible (biodiesel).

 

Figura 1. a) Área de producción del cultivo de Colza (Brassica napus). b) Ciclo de producción del cultivo.  Miniagri 2013

 

Flujo de genes entre la colza y especies silvestres emparentadas

Numerosos estudios de flujo génico desde los cultivos a las especies silvestres emparentadas fueron impulsados por el surgimiento y comercialización de los cultivos genéticamente modificados. El fin de los mismos era cuantificar el riesgo ambiental, como la erosión de recursos genéticos o la generación de malezas de difícil control. Tres especies, Brassica napus (AACC 2n=38), B. juncea (AABB, 2n=36) y B. carinata (BBCC, 2n=34) son alotetraploides derivados de tres especies diploides B. nigra (BB, 2n=16), B. oleracea (CC, 2n=18) y B. rapa (AA, 2n=20) (Figura 2). Híbridos espontáneos entre Brassica napus y las otras cuatro especies han ocurrido, aunque con algunas dificultades. Las cruzas espontaneas suceden frecuentemente entre B. napus y B. rapa o B. juncea.

Figura 2. El triángulo de U (1935) describe el parentesco de las especies de Brassica

Como se observa en la Figura 2 el cruzamiento entre B. rapa y B. oleracea dio origen a la especie que se domesticó como el cultivo actual de colza, B. napus. La posibilidad de generar híbridos entre ambas especies en la naturaleza es mayor.

 

Transferencia de nuevas tecnologías a las especies silvestres

Como el flujo génico vía polen o semilla es un proceso natural, el relevamiento del riesgo potencial que podría generar un escape de genes desde el cultivo a las especies silvestres debería considerar 1) las especies silvestres para la conservación y el recurso biológico 2) las malezas emparentadas, para prevenir la posibilidad de mimetizarse con el cultivo que luego tornen difícil su control.

El cultivo de variedades de colza tolerantes a herbicida en nuestro país también presenta el riesgo de transferencia de esa característica las especies silvestres emparentadas antes mencionadas. En Argentina, se prohibió la comercialización de variedades transgénicas debido a su alta probabilidad (Resolución SAGPYA 228/97). Para que se verifique una hibridación exitosa, los parientes cultivados y silvestres deben coexistir, tener periodos de floración coincidentes, ser sexualmente compatibles, producir semilla viable y progenie fértil. Los genes deben persistir en las poblaciones silvestres naturales luego de la hibridación.

Con el fin de cuantificar el flujo de genes y la transferencia desde el cultivo a las especies silvestres emparentadas, nuestro grupo de trabajo ha realizado diversos estudios. Se identificaron los individuos fuera de tipo en poblaciones de B. rapa lindantes con el cultivo. Se utilizaron caracteres morfológicos (Tabla 1), análisis cromosómico y citometría de flujo para analizar los individuos muestreados. Los individuos se analizaron de acuerdo a los descriptores morfológicos aceptados internacionalmente (IBPGR 1990): porte, ramificación, forma y tamaño de las hojas y forma de la  inflorescencia, tamaño y forma de silicuas, número de semillas por silicua.

Tabla 1. Caracteres morfológicos que permiten diferenciar B. napus y B. rapa

Entre 1000 plantas analizadas en el Departamento de Agronomía encontramos un 1,5% fuera de tipo, posiblemente híbridos. Tanto los  caracteres morfológicos como la citometría de flujo, que informa acerca del contenido de ADN de las células, resultaron herramientas adecuadas para detectar individuos híbridos en Brassica. La creciente difusión del cultivo de colza y la disponibilidad de variedades tolerantes a herbicida de la familia de imidazolinonas motivó el interés por investigar el flujo génico de este carácter desde el cultivo hacia las plantas crucíferas que constituyen malezas en la región pampeana. Estimamos la frecuencia de cruzamientos desde B. napus y Raphanus sativus resistentes a imidazolinonas hacia poblaciones susceptibles emparentadas. Se realizó un ensayo en condiciones controladas de polinización libre entre una variedad de colza y una población de R. sativus resistentes y  poblaciones susceptibles de Brassica rapa, B. junceaR. sativus. En la siguiente generación observamos un 0,1% de plantas resistentes en B. rapa, 2,6% en R. sativus pero no se observó resistencia a herbicida en la descendencia de B. juncea. La transferencia de resistencia a las especies silvestres puede disminuir la eficacia de la tecnología CL® (resistencia a imidazolinonas) tornándolas malezas de difícil control, no sólo para los cultivos de colza sino para todos los cultivos que apliquen esta tecnología. Un buen manejo que considere la rotación de cultivos y de herbicidas permitirá una mayor perdurabilidad de estos productos en el mercado.

Estos y otros estudios relacionados se llevan a cabo por un grupo de investigadores constituido por el Dr. Miguel Angel Cantamutto, Dra. Mónica Poverene, Dr. Alejandro Presotto y el Ing. Claudio Pandolfo en el Departamento de Agronomía, UNS, Universidad Nacional del Sur y CERZOS, Centro de Recursos Renovables de Zona Semiárida, CCT Bahía Blanca.

 

Lecturas Recomendadas

  • Devos, Y., De Schrijver, A., Reheul, D. 2008. Quantifying the introgressive hybridisation propensity between transgenic oilseed rape and its wild/weedy relatives. Environmental Monitoring and Assessment, 1-20.
  • Ellstrand NC .2003. Dangerous liasons?. When cultivated plants mate with their wild relatives. Johns Hopkins University Press, Baltimore MD.
  • Liu Y.-B., Wei W., Ma K., Li J., Liangd Y., Darmency H. 2013. Consequences of gene flow between oilseed rape (Brassica napus) and its relatives. Plant Sci. 211:42-51.

* Dra. Soledad URETA, Docente UNS e Investigadora Asistente CONICET, CERZOS (CCT-UNS)

 

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